24 diciembre, 2009

Decir Feliz Navidad, es decirnos seamos Navidad para ser felices…



Sepamos partir de la Admiración de este misterio tan grande para pasar a la Adoración de tan grande misterio, pues el Amor incondicional se ha hecho carne pequeña y frágil, creciendo y aprendiendo en la historia; para ser Navidad necesitamos pasar de la Contemplación de este gran regalo a la Concientización de que tenemos entre manos el más grande de los regalos inesperados e inéditos que nos permite, sencillamente y de a pie, construir la vida en el Amor débil y frágil pero con la fuerza de lo eterno; celebrar que es y somos Navidad nos pide pasar de la Revelación de tan Buena Noticia a la Revolución que produce una Noticia tan Buena que nos permitirá hacer nuevas todas las cosas, con la sólo fuerza revolucionaria del Amor hecho carne, ¿Cómo entender esto? «¿Cómo se hace para explicar un amor y una lógica en el corazón del universo cuando el mundo está tan lleno de fracasos? ¿El libre albedrío nos ha crucificado también a nosotros?” (Bono -U2-)… No es hora de explicaciones sino de acciones, se trata de convertirnos en Navidad, es decir, en oportunidad para el hoy de nuestra historia, generando otra forma de vida, otro modo de plantarse en este mundo, construyendo comunidades que trasciendan barreras, recuperando el sentido vigoroso del Niño Mesías y, desde allí, atrevernos, con humildad y audacia, a vivir por él, a practicar sus demandas de amor, justicia, servicio y reconciliación, alzando nuestros ojos con esperanza y venciendo todo temor…


Que seamos Navidad para vivir un 2010 año del Señor


realizando otra historia posible… ¡Felicidades!


P. Tony Fidalgo CSsR.




16 noviembre, 2009

Duda voraz, hambre de ser... sé lo que debes ser




"¿Quién soy? ¿Qué quiero?
¿Hacia dónde voy?"


¿Por qué te agitas, Israel?
¿Acaso alguien lo sabe?
Tal vez...


Mirando el sol te pasaste el día entero,
y cuando llegó la tarde, ciego quedaste.
Olvidaste ser por mirar al horizonte,
esperando que la Vida llegara a la estación.



Llegó la Nada sin ser invitada
y resultó cómoda,
creció maleza y se borró el camino.


Machete cobarde
congenió con el yuyo
y se volvió verdugo
de los pies vírgenes, castos peregrinos
de un sendero a estrenar.


Volvió el gorrión, amó tu nombre,
desempolvó tu corazón.
Pero oxidados tus brazos
tus manos torpes no lograron
acariciar sus límites
ni amar su canto
simple tal vez
pero sincero y cotidiano.


Y el gorrión enfermó
y voló, para hacer nido en tu oído
lloraste su pérdida,
empalideció tu rostro
y aletargado, gritaste,
clamando consuelo.


El amor no se compra ni vende
ni tampoco una mirada de aliento,
una carica, un beso, sinceros
una mano, un brazo. Tiempo.


Y el abrazo no fue concebido.
Noche enfriaste el corazón ciego
y Nada conversó otra vez con Silencio.


Deseos de volar
te derritieron los ojos...
se oxidaron tus alas
se empolvó tu corazón.


Terquedad férrea, sentimientos...
¿fingidos?
Amor de otoño
primavera vacía
y en el fondo se acumulan los trastos
y en la boca, se inquieta la lengua,
la humedad que no llega
y el tiempo que sólo angustia.


Y así pasó la Vida
traqueteando a unos pasos
carrilles rectos soportando el peso del movimiento
promulgando una nueva oportunidad
humo y ruido, confusión y bullicio
esperanza.





No dejes que se te pase, Israel
súbete a la Vida
ofrece tu semilla:
es preciso que primero muera
para que la Vida venza.


Volver...
¿decisión?
¿o simplemente obsesión del cobarde?


BASTA
Sé lo que estás llamado a ser, Israel.


Buenos Aires, un día de calor, que evapora los miedos y calienta el frío de costumbre (dejando al viento que despeine los prejuicios)

10 noviembre, 2009

Silencio cobarde... o prudente espera



¿A dónde emigran los sueños?
Ayer eran el eje de esta rueda
hoy no quedan ni los caballos.
Carro desvencijado,
integridad pulverizada.

Polvo:
sustancia espuria, elemental,
intrascendencia olvidada por el ser,
ser abortado
que nunca logró fundirse con el agua.

Viento:
enemigo de la sustancia cobarde,
emisario de la transitoriedad,
amigo del destino.

Agua:
cambio constante, angustia de lo informe,
sed de lechos y pendientes,
enemiga de rocas y materia muerta,
vida cansada de luchar contra el fuego.

El último:
combustión de deseos no concretados,
hambre voraz, ambicioso elemento,
autor del firmamento,
padre del calor.

Amanecer de una muerte anunciada,
ocaso de un paño que nunca logró ser cuadro.
Durmientes cuajados de vías
que se oxidaron antes de soportar
el peso de un tren que nunca logró partir
y que quedó a medio camino,
cargado de madera muerta.

Buenos Aires, a 6 meses de conocer al amor gemelo, pero sin saber qué hacer
(prurito por el parásito que no deja de consumir la poca vida que queda dentro de la montaña de polvo)

19 diciembre, 2008

Cuando los sueños fecundan


¿Despertó?
Fue ayer.
Adelante, un camino.
Atrás, más que olvido:
pala al hombro
y pies descalzos,
desnuda el alma,
el cuerpo,
los ojos
decididos.

Frente despejada,
presente de improviso
brisa juguetona entre la selva de su cima
huellas nostálgicas, recuerdos tibios
horizonte tímido
nítido
esquivo.

Manos ansiosas galopando
guerreando junto al músculo de la vida,
brío en la lengua,
oído tensado, atento,
mirada de vidrio, pero cálida
y el quinto sentido, buscando su sino.

Israel detuvo el tiempo,
y respiró el silencio del ave.
- Y así murió el silencio
de la mano de la Palabra.
Dicha.-

"Profeta: ¿dónde?"
inquirió.

Nació el viento bajo sus alas
y al norte le silbó una orden.
Tembló el sol y la luna empalideció:
porque la tierra NEGRA clamaba
e impaciente, se oía su plegaria.
De pronto, una estrella
fugaz melodía susurrada
aliento de vida,
se recostó en la tierra negra
junto a un espino,
y brotó AGUA...
todo un río.

Detrás de una roca calada
y cansada por las edades,
la MUSA, en semilla, mustia,
se irguió en ofrenda,
vestida de hoja,
maquillada de sol y día
sacrificó su promesa de vida.

Mientras la tierra se mudaba
del lugar donde había yacido la estrella
la herida morena se abría en cráter,
la esperanza anhelaba amamantar a la fe.

Sudor y alegría colmaron el útero, satisfecha:
ya estaba preñada la tierra.

Los ojos pesaban
el sueño venció a Israel.

Y al concretarse de nuevo en luz,
más de 2 décadas y 3 primaveras
habían suspirado.

Y ahí estaba ELLA,
la flor más bella,
premio deseado,
coronada de risas
tostados sus suaves pétalos,
turgentes pimpollos,
proporciones pequeñas, perfectas
curvas vestidas de
LUZ
... Y
ANA...

Buenos Aires (percibiendo al cielo llorar de alegría, el tesoro encontrado, la promesa en la cuna... y el insomnio... bien, gracias)

24 agosto, 2008

Alforjas ociosas, nube ensillada... senderos expectantes

De larga travesía
regresa Israel.
Rostro curtido
aunque todavía pálido.

Sol e intemperie
apenas tuvieron oportunidad
de maquillar sus temores.

Nuevo presente, mismo retrato.
Nubes foráneas, brisa quieta
¿paz?
¿o quietud entumecida por la espera?

Pantano, ciénaga,
tierra yerma, húmeda de proyectos,
restos de los árboles que no fueron.

Horizontes sinuosos, pendientes.
Misma montura, sin estribos,
actitud que se viste del tiempo
y se alimenta de letras.

Sueños frágiles,
mudas pesadillas
y el viejo grito gutural
nacido del abismo:
“¡Veritas!”

¿Y las cadenas?
Frías, fiel compañeras,
encanecidas por el gris presente,
oxidan la herida, abierta
y de ella brota la ansiedad,
río que llega al mar de la postergación.

Israel,
¿y en tus ojos
acaso hay una esperanza
en el fondo de tus iris enmohecidos?
¡Sea!
“Ve, brilla y aceita
el engranaje del motor
enfriado por el largo invierno”.

Agosto en Buenos Aires (¿será que el corazón despierta de su siesta?)

19 marzo, 2007

Alma en tensión


Ayer estuve conmigo
y descubrí el cielo despejado,
una flor en capullo, virgen
y la brisa del sur, melodía inocente.

Tres flechas perfumadas
y un corazón en encrucijada.

Tensión del alma candente
y tres cordeles firmes
que manejan tres caballos,
desbocados, impacientes.

Nostalgia de besos,
promesas de amor transparente,
miradas que cuentan sinfonías...
deseo por tres estacado.

Almas gemelas, espíritus simétricos
palabras que suspiran, ojos sedientos
dulzura derrochada, rizada, tímidos dedos.

"Saber escoger" es la cuestión
y ni un jesuita comprendería
a este corazón dividido.

¡Israel!
No olvides de aguzar tu vista:
tu corazón, empañado,
no ve más allá de sus narices.

Buenos Aires (luego de un largo ayuno, Israel se desayuna en un nuevo año y mira hacia adelante)

27 octubre, 2006

Mi humanidad cansada


Elevar los ojos,
aunque el cielo llore, amargo presente.
Respirar,
aún cuando el aire es sensible al tacto,

densidad vulnerable al filo de la desesperanza.
Levantarse,
a pesar de rodillas doblegadas

aun en la ausencia de la mano amiga.
Creer,
aún en tiempos de máscaras

y televisión.
Sonreír,
cuando todavía quedan dientes.
Amar,
hasta que duela.
Y cuando duela,
sonreirle al renacimiento,
creer que NUNCA es tan tarde ni tan pronto,
levantar los brazos, despabilar los sueños,

elevarse, trascender este mundo sin extraviar el ancla
respirar una nueva oportunidad ,
alzar los ojos, sin dudar,
y cerrarlos.

Parece que la paz está por llover...
ojalá me pille en la calle
desprevenido
y me empape
regando hondo esta humanidad cansada,
pero erguida.


Buenos Aires (Israel vive, y sonríe cuando ve las estrellas)
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¡Gracias a todos por pasar por estos campos, porque sin ustedes este cielo estaría despoblado de estrellas!
Los invito a darle una miradita a mi otro blog.
y me dan una opinión. De vez en cuando publico algunas cosas...