17 octubre, 2011

Entibiando el pecho

Nido incómodo,
dorso y vientre inquietos,
remolino de fotos desteñidas,
sueños en conserva.
Cúmulo de polvo
de alas ansiosas.

Pronóstico de buenos vientos,
relatos de viajes por venir.
Eco de rostros que fueron
y serán.

Vorágine de plumas, ociosas,
sedientas de sangre negra.
Campos marmóreos, yermos,
pálido concierto de expectativas.

Bosquecillo de flacas rectas.
Pensamiento sinuoso,
ebullición de sentidos,
peregrinación de miedos líquidos.
Destellos creativos en un cuarto negro.
Sinfonía de esmeros cuidadosamente ciegos.

"Abrí la ventana, niño,
que el sol inunde tu pecho".


Bs. As., noche fresca de un lunes de octubre en un año emocionalmente intenso

18 diciembre, 2010

Perfume y promesa


Bajo tenues certezas recuesta su humanidad
en un colchón de promesas,
cansado de viajar al norte, sin nieve
pero con el pecho frío
y congelado el tiempo,
y peinándose los sueños, 
conversa con sus fantasmas,
recuerdos de espectros 
que sólo acumularon lágrimas y sombras.
Sombra de lo que fue,
vestigios, jirones de un retrato...
¿fingido? ¿sentimientos de publicidad?
¿amistad con derechos?
¿show para red social?
¿amor prostituido por la aversión a la soledad?
Necesidad de retornar a su centro. 

Mientras sus amigos envejecen,
sus plantas florecen para luego marchitarse
agobiadas por el calor del tiempo 
que pasa sin detener su marcha, 
aplastando segundos, desgastando relojes acelerados. 

Mueren sus cabellos, y se vuelve blanco su lienzo
cae estrepitosamente su orgullo
al ritmo de sus derrotas.
Se sumerge en el barro descompuesto
repleto de gusanos que querían ser mariposas
pero que viven de recuerdos, 
parasitando la voluntad, succionando la vida
reptando entre escombros de una película sin final.

Pasado que huele a rancio
presente que se orea al sol del mediodía,
sueños que fermentan con levadura vencida,
día húmedo, calurosa madrugada 
de un día casi veraniego
perezoso silencio asesino de insectos.

Deseos hiperactivos,  piel exhausta de 
presentir caricias que no logran hechar raíces.
Sentidos que se desviven por sentirse vivos... 
siempre lo mismo...

Israel vive en un mundo en el que solo SIENTE
siente que vive pero...
¿vive? ¿o sólo respira mientras parapadea
dejando pasar la vida? 
Anestesia, postergación, prejuicio, miedo.
¿Y el coraje? Se adeuda...

Cadencia de una historia conocida, 
mismo principio, final predecible. 
¿Y el amor? De duelo.
Dualidad enferma.
Voluntad torcida por las mismas manos.
Horizonte nunca más incierto.  

Lo único que queda es su perfume,
y la promesa de una nueva primavera.

Bs. As., diciembre caluroso y húmedo (con el corazón repartido y las estrellas a la expectativa)

12 mayo, 2010

La debilidad de Ícaro

Inflo el pecho de esperanzas. Ansiosas las retinas, palpitan el horizonte. Se corren los velos, quedando el alma libre y desnuda.
Giros y más giros. Los brazos que intentan estrechar la nada y amigarse con el viento, las piernas extendidas, los pies en punta, en armonía con espíritu.
Y en un suspiro me detengo. Flexiono el orgullo y despejo el miedo de mi rostro. En un impulso hacia delante, comienzo a galopar, intuyendo pero confiando, paso a paso, a través del infinito de nubes de colores.
Y cuando el corazón alcanza su clímax, despliego mis alas y los pies, todavía agitados, descansan del plano de algodones y luchan contra la gravedad y la brisa.
Y, mientras le sonrío al sol, una música comienza a inundarme, de adentro hacia fuera:

29 abril, 2010

Viaje al centro de uno... aventura o naufragio


Respirar,
no siempre tarea sencilla
y más cuando el agua
corona la esperanza
y el suelo se aleja...
o se acerca...

Descenso pausado pero inflexible.
Fuga de burbujas,
torbellino de soberbias e hipocresías
y algas que se enroscan en los miembros
resignados a moverse
sin coordinar.

Amarras que no saben a qué aferrarse
perezosas, no pretenden resistir al peso
inevitable arrastre
¿involuntario?
¡qué va!

Radares alerta
mas motores ahogados en miedo y
salones repletos de trastos y prejuicios.

Frío, oscuridad, soledad
abismo propio, tiniebla familiar
revocada y pintada con ahínco
realidad encerrada bajo siete llaves.

Incertidumbre, calma
naufragio de una máscara que se descascaró
y exausta emprendió
el camino de la gravedad.
Serio, adusto, sincero rostro 
¿destino?

Oxígeno que escasea 
oídos tapiados,
mirada que se pierde en la superficie
exangüe, borrosa cadencia.

Antesala de puertas selladas
donde yace la espada de doble hoja,
inerte pero tensa 
se retuerce y gime de ansiedad,
inútil espera, confía en un futuro
donde La Palabra reina
y la voz...
recuerda.

Al nadar conoce el pez su esencia,
y cuando acepta su sino
es capaz de amar,
si no,
no es fiel a su destino
no le queda más que la nada.

SER...
o simplemente
NADA...r

18 febrero, 2010

Sueños de primavera, frutos secos, cenizas

Pies descalzos, impregnados de caminos
retinas rebosantes de cielos y lunas
manos inquietas y sedientas
y un corazón ensanchado.

Vuelve Israel al hogar
dejando atrás los suyos
ve venir al futuro y tiembla:
¿quién estará cerca
cuando el sol se esconda y
zumben los miedos?

Solitarios silencios
interrumpidos por rostros y risas
hojas de libros en blanco...
y la mente, también.

Huella de un pie que sin querer
aplastó un sueño lactante,
guitarra y voz morenas,
carácter de mar y tormenta,
amor que no traía anclas.

Destino...
¿olvidar?
Duele el recuerdo,
huele a duelo la foto
y el apellido foráneo de un nombre
que no genera más que escozor
por algo que no pudo ser.

Memoria...
¿cruel testigo de la inefable levedad
de un ser que se distrajo
y confundió primavera con invierno?



Otoño...
no te apresures,
que esta hoja goza todavía de aliento
y viendo florecer al almendro
deja al viento juguetear con los frutos secos.
Ya habrá tiempo para la helada.

Buenos Aires (descubriendo que la felicidad está dentro: sólo hay que soplar las cenizas y reavivar el tizón)

24 diciembre, 2009

Decir Feliz Navidad, es decirnos seamos Navidad para ser felices…



Sepamos partir de la Admiración de este misterio tan grande para pasar a la Adoración de tan grande misterio, pues el Amor incondicional se ha hecho carne pequeña y frágil, creciendo y aprendiendo en la historia; para ser Navidad necesitamos pasar de la Contemplación de este gran regalo a la Concientización de que tenemos entre manos el más grande de los regalos inesperados e inéditos que nos permite, sencillamente y de a pie, construir la vida en el Amor débil y frágil pero con la fuerza de lo eterno; celebrar que es y somos Navidad nos pide pasar de la Revelación de tan Buena Noticia a la Revolución que produce una Noticia tan Buena que nos permitirá hacer nuevas todas las cosas, con la sólo fuerza revolucionaria del Amor hecho carne, ¿Cómo entender esto? «¿Cómo se hace para explicar un amor y una lógica en el corazón del universo cuando el mundo está tan lleno de fracasos? ¿El libre albedrío nos ha crucificado también a nosotros?” (Bono -U2-)… No es hora de explicaciones sino de acciones, se trata de convertirnos en Navidad, es decir, en oportunidad para el hoy de nuestra historia, generando otra forma de vida, otro modo de plantarse en este mundo, construyendo comunidades que trasciendan barreras, recuperando el sentido vigoroso del Niño Mesías y, desde allí, atrevernos, con humildad y audacia, a vivir por él, a practicar sus demandas de amor, justicia, servicio y reconciliación, alzando nuestros ojos con esperanza y venciendo todo temor…


Que seamos Navidad para vivir un 2010 año del Señor


realizando otra historia posible… ¡Felicidades!


P. Tony Fidalgo CSsR.




16 noviembre, 2009

Duda voraz, hambre de ser... sé lo que debes ser




"¿Quién soy? ¿Qué quiero?
¿Hacia dónde voy?"


¿Por qué te agitas, Israel?
¿Acaso alguien lo sabe?
Tal vez...


Mirando el sol te pasaste el día entero,
y cuando llegó la tarde, ciego quedaste.
Olvidaste ser por mirar al horizonte,
esperando que la Vida llegara a la estación.



Llegó la Nada sin ser invitada
y resultó cómoda,
creció maleza y se borró el camino.


Machete cobarde
congenió con el yuyo
y se volvió verdugo
de los pies vírgenes, castos peregrinos
de un sendero a estrenar.


Volvió el gorrión, amó tu nombre,
desempolvó tu corazón.
Pero oxidados tus brazos
tus manos torpes no lograron
acariciar sus límites
ni amar su canto
simple tal vez
pero sincero y cotidiano.


Y el gorrión enfermó
y voló, para hacer nido en tu oído
lloraste su pérdida,
empalideció tu rostro
y aletargado, gritaste,
clamando consuelo.


El amor no se compra ni vende
ni tampoco una mirada de aliento,
una carica, un beso, sinceros
una mano, un brazo. Tiempo.


Y el abrazo no fue concebido.
Noche enfriaste el corazón ciego
y Nada conversó otra vez con Silencio.


Deseos de volar
te derritieron los ojos...
se oxidaron tus alas
se empolvó tu corazón.


Terquedad férrea, sentimientos...
¿fingidos?
Amor de otoño
primavera vacía
y en el fondo se acumulan los trastos
y en la boca, se inquieta la lengua,
la humedad que no llega
y el tiempo que sólo angustia.


Y así pasó la Vida
traqueteando a unos pasos
carrilles rectos soportando el peso del movimiento
promulgando una nueva oportunidad
humo y ruido, confusión y bullicio
esperanza.





No dejes que se te pase, Israel
súbete a la Vida
ofrece tu semilla:
es preciso que primero muera
para que la Vida venza.


Volver...
¿decisión?
¿o simplemente obsesión del cobarde?


BASTA
Sé lo que estás llamado a ser, Israel.


Buenos Aires, un día de calor, que evapora los miedos y calienta el frío de costumbre (dejando al viento que despeine los prejuicios)