29 marzo, 2006

Morir de pie



Troncos anchos,
corteza áspera
copas nevadas,
ralos recuerdos
de primaveras difusas.

Húmedos ojos,
profundas lagunas
labios resecos,
párpados caídos,
trance de a ratos.

Leños encorvados
pero aún erguidos
agónica presencia
armonía de parsimonias
sinfonía de años.

A pesar de la tormenta
del huracán inclemente
de sinsabores pasados
crisis y sequías
los árboles mueren de pie.

Buenos Aires (lentes gruesos, boina y pipa: abuelidad incondicional)

5 comentarios:

Plumestosa dijo...

wow...su excelente comentario me ha invitado a recorrer su espacio.....ahora me tengo q ir a clases...vuelvo a la noche y comento como ud se merece

Yiara Sofía dijo...

Maravilla, como los árboles gente y la gente árboles reciben las embestidas de los tiempos, buenos y malos y terminan sus días de pie...en señal de reto a la muerte. Encantada con las imágenes!

P.D. Como fue el exámen de anatomía?? saludos caribeños!

una hippie del 70 dijo...

Hermoso testimonio.....prueba abrazar un árbol y sentirás la energía que traspasa tu piel....un abrazo amigo!

una hippie del 70 dijo...

Hermoso testimonio.....prueba abrazar un árbol y sentirás la energía que traspasa tu piel....un abrazo amigo!

mahaya dijo...

Precioso poema..

Alejandro Casona tiene una obra de teatro que se llama asi, Los arboles mueren de pie