16 noviembre, 2009
Duda voraz, hambre de ser... sé lo que debes ser
10 noviembre, 2009
Silencio cobarde... o prudente espera

¿A dónde emigran los sueños?
Ayer eran el eje de esta rueda
hoy no quedan ni los caballos.
Carro desvencijado,
integridad pulverizada.
Polvo:
sustancia espuria, elemental,
intrascendencia olvidada por el ser,
ser abortado
que nunca logró fundirse con el agua.
Viento:
enemigo de la sustancia cobarde,
emisario de la transitoriedad,
amigo del destino.
Agua:
cambio constante, angustia de lo informe,
sed de lechos y pendientes,
enemiga de rocas y materia muerta,
vida cansada de luchar contra el fuego.
El último:
combustión de deseos no concretados,
hambre voraz, ambicioso elemento,
autor del firmamento,
padre del calor.
Amanecer de una muerte anunciada,
ocaso de un paño que nunca logró ser cuadro.
Durmientes cuajados de vías
que se oxidaron antes de soportar
el peso de un tren que nunca logró partir
y que quedó a medio camino,
cargado de madera muerta.
Buenos Aires, a 6 meses de conocer al amor gemelo, pero sin saber qué hacer
(prurito por el parásito que no deja de consumir la poca vida que queda dentro de la montaña de polvo)
19 diciembre, 2008
Cuando los sueños fecundan

Fue ayer.
Adelante, un camino.
Atrás, más que olvido:
pala al hombro
y pies descalzos,
desnuda el alma,
el cuerpo,
los ojos
decididos.
Frente despejada,
presente de improviso
brisa juguetona entre la selva de su cima
huellas nostálgicas, recuerdos tibios
horizonte tímido
nítido
esquivo.
Manos ansiosas galopando
guerreando junto al músculo de la vida,
brío en la lengua,
oído tensado, atento,
mirada de vidrio, pero cálida
y el quinto sentido, buscando su sino.
Israel detuvo el tiempo,
y respiró el silencio del ave.
- Y así murió el silencio
de la mano de la Palabra.
Dicha.-
"Profeta: ¿dónde?"
inquirió.
Nació el viento bajo sus alas
y al norte le silbó una orden.
Tembló el sol y la luna empalideció:
e impaciente, se oía su plegaria.
se recostó en la tierra negra
junto a un espino,
y brotó AGUA...
todo un río.
Detrás de una roca calada
y cansada por las edades,
la MUSA, en semilla, mustia,
se irguió en ofrenda,
vestida de hoja,
maquillada de sol y día
sacrificó su promesa de vida.
Mientras la tierra se mudaba
la herida morena se abría en cráter,
la esperanza anhelaba amamantar a la fe.
Sudor y alegría colmaron el útero, satisfecha:
ya estaba preñada la tierra.
Los ojos pesaban
el sueño venció a Israel.
Y al concretarse de nuevo en luz,
más de 2 décadas y 3 primaveras
habían suspirado.
Y ahí estaba ELLA,
la flor más bella,
premio deseado,
coronada de risas
tostados sus suaves pétalos,
turgentes pimpollos,
proporciones pequeñas, perfectas
curvas vestidas de
LUZ
... Y
ANA...
Buenos Aires (percibiendo al cielo llorar de alegría, el tesoro encontrado, la promesa en la cuna... y el insomnio... bien, gracias)
24 agosto, 2008
Alforjas ociosas, nube ensillada... senderos expectantes
regresa Israel.
Rostro curtido
aunque todavía pálido.
Sol e intemperie
apenas tuvieron oportunidad
de maquillar sus temores.
Nuevo presente, mismo retrato.
Nubes foráneas, brisa quieta
¿paz?
¿o quietud entumecida por la espera?
Pantano, ciénaga,
tierra yerma, húmeda de proyectos,
restos de los árboles que no fueron.
Horizontes sinuosos, pendientes.
Misma montura, sin estribos,
actitud que se viste del tiempo
y se alimenta de letras.
Sueños frágiles,
mudas pesadillas
y el viejo grito gutural
nacido del abismo:
“¡Veritas!”
¿Y las cadenas?
Frías, fiel compañeras,
encanecidas por el gris presente,
oxidan la herida, abierta
y de ella brota la ansiedad,
río que llega al mar de la postergación.
Israel,
¿y en tus ojos
acaso hay una esperanza
¡Sea!
“Ve, brilla y aceita
el engranaje del motor
enfriado por el largo invierno”.
Agosto en Buenos Aires (¿será que el corazón despierta de su siesta?)
19 marzo, 2007
Alma en tensión

Tensión del alma candente
27 octubre, 2006
Mi humanidad cansada

Elevar los ojos,
aunque el cielo llore, amargo presente.
Respirar,
aún cuando el aire es sensible al tacto,
densidad vulnerable al filo de la desesperanza.
Levantarse,
a pesar de rodillas doblegadas
aun en la ausencia de la mano amiga.
Creer,
aún en tiempos de máscaras
y televisión.
Sonreír,
cuando todavía quedan dientes.
Amar,
hasta que duela.
Y cuando duela,
sonreirle al renacimiento,
creer que NUNCA es tan tarde ni tan pronto,
levantar los brazos, despabilar los sueños,
elevarse, trascender este mundo sin extraviar el ancla
respirar una nueva oportunidad ,
alzar los ojos, sin dudar,
y cerrarlos.
Parece que la paz está por llover...
ojalá me pille en la calle
desprevenido
y me empape
regando hondo esta humanidad cansada,
pero erguida.
30 agosto, 2006
Raíces...
15 agosto, 2006
25 julio, 2006
Morir de pie, pero dando a luz

el sol alumbró a Israel con otra intensidad
y tantas lunas rumiando un sueño
decidió soñar despierto
y no cerrar los ojos mientras cabalgaba.
Se irguió entre el revoltijo de su vida
y miró el reloj
y luego al teléfono
y casi sin pensar
saltó con un solo paracaídas en su mochila.
Por primera vez en su complicada existencia
tomó su corazón, lo miró y sintió que respiraba libre
se aseguró de que andaba bien
y resolvió darlo en ofrenda, animal pero libre.
Elección, ¿rápida? Al fin tomada.
Bañó sus restos, los vistió y los perfumó
peinó los prejuicios hacia el costado
y haciendo su mayor esfuerzo
le sonrió a los miedos.
y con las esperanzas colgadas al hombro
abandonó la seguridad del nido
y cabalgó hacia la tierra,
con las estrellas de aliadas en su espalda.
~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~
Mientras iba caminando por el mundo
llovía, lento pero esta vez se mojaba
sus pasos no coordinaban
con el ritmo de su decisión
y su alma se movía nerviosa:
luego de mucho tiempo tomaba las riendas de nuevo.
y su órgano vital lo confirmó:
¡y todo por un amor de un puñado de meses
con esencia a incontables añoranzas!
y la hizo sentar en el medio
le cantó de frente, despierto, sin pestañear
la miró a los ojos y le entregó su alma
disfrazada de rojo, cubierta de pétalos.
~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~
Pero ella no respiraba con su mismo ritmo
ni suspiraba con las mismas estrellas.
La ofrenda se sintió estéril
y se desangró con sus propias espinas
antes de que Israel cayera en la cuenta.
Hubo un momento de silencio
incómodo presente, futuro anochecido.
Las palabras que flotaban, cayeron al suelo
y se hundieron en un pozo
fueron enterradas, al lado de las esperanzas.
Entonces el mundo dejó de girar
y todo se derrumbó en un soplo
sin más estrépito que el aleteo de una paloma
pero con la certeza de un disparo en los cimientos.
~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~·~
e Israel se mantuvo de pie
pero, como algún poeta descubrió alguna vez,
estaba muerto:
un árbol que erguido, muere de pie.
Y a pesar de todo
todavía conservaba su guitarra
y la música que dormitaba en su garganta.
y no sólo afianzado más sus raíces a la tierra,
sino que las ramas eran más firmes
las hojas más verdes
y la sombra, más larga.
un capullo estallaba, testigo fiel,
y al instante maduraba un fruto.
Israel lo vio crecer y tomar forma:
lo bautizó Valor.

19 julio, 2006

Levanto la mirada
no puedo parpadear:
tienen vértigo mis ojos
de que los prives de vos.
Pero incluso estando cerrados
puedo bosquejar tus contornos e inmortalizar
hasta tus más imperceptibles gestos,
recostarme en tu aroma
y aferrarme a tus cadencias.
Cae, sí, está pintando de maduro
aunque está dando muchas vueltas,
me están mareando las cuatro letras.
Y mientras sopla el viento del sur afuera
la tormenta ofrece tregua.
Aprovecho para respirar profundo
por las dudas que la vida me deje sin aire.
Cansado estás, jinete
de volar entre nubes
y escuchar el sonido de arpas
sin poder ver al ángel de frente.
¿Será que te falta coraje
o te sobran escrúpulos
para sacudir el polvo
de ese, tu corazón postergado
y dejar fluir a la vida
estancada en el cuenco
de un par de manos tímidas?
Agua, bruma, nubes, lunas...
sin embargo,
el sol siempre sale.
01 julio, 2006
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"Preferible recostarse
Buenos Aires (todo un país nublado, toda una nación sin consuelo. Israel, uno más)
11 junio, 2006
01 junio, 2006
Amor de colores brillantes... tóxico

Israel tiene los ojos cansados
los rostros borrosos cada vez más desconocidos
pero su obsesión sigue nítida
Es que a pesar de cerrarlos
no sosiega su vacío
ni decanta su turbieza.
Una vuelta, otra más, van cincuenta
miedos que fermentando
más que levar su espíritu
lo amasan hasta dejarlo liso, chato.
Y su lecho, boceto de una obra maestra
no se atreve a relucir sus colores,
comprender no puede a su yaciente:
tanto amor acumulado
se le volvió tóxico al amante...
Él sabe desde hace tiempo:
que sueños madurados entre paredes
desgranándose se hicieron pólvora,
inflamable presente,
futuro insoportable de imaginar
sin el perfume de ella.
Bomba en cuenta regresiva.
Riesgo inminente que roza la insanidad,
donde estallar es lo más probable...
¿saludable? tal vez no tanto.
Es que hay modos y modos:
cobrando moretones en inocentes cercanos,
o destilando simples esquirlas de alegría,
chispas de un fuego consumado,
tan vasto cual sincero.
Y una risa que brotaría desde las entrañas
de un corazón que extravió su cobardía
llamas que se elevarían hasta el cielo
y luego de tocarlo, descansaría en una nube
mirada quieta, dientes cesantes de castañeos acelerados
obsesión que se desnudó
y se vistió de contemplación,
atenta, agradecida, satisfecha
brillo en los ojos, ahora correspondido.
Ojos amados,
siempre dulces, siempre cálidos.
Miradas tan parecidas...
almas gemelas, esencias comprometidas.
Buenos Aires, 1º de junio de un año lleno de baches pero iluminado de tenues esperanzas
15 mayo, 2006
¿Amiga o amada?

Hoy te tuve entre mis brazos
tu mano sobre la mía
descansó sin prejuicios,
inocente, como al pasar.
Aguantaba la respiración cuando sonreías
te sentía más cerca, más todavía.
Tan dulce, tan pura
ojos sensibles, tierna voz
hermosa por dentro
cálida, radiante por fuera
un lucero en mi noche,
luna llena, plena presencia.
Alegría, gozo, pero...
“Me tengo que ir. Adiós,
nos vemos luego...”
¿nos vemos?
Te contemplo, vos me ves
tal vez no igual que yo:
no lo sé.
¿Cuánto más podré esperar?
¿cuándo podrá volar, por fin,
este corazón enjaulado,
que te sueña, te nombra,
te desea?
Dos pasajes tengo reservados
pero temo por mi mano:
tal vez no pueda saciar su sed
de acariciar tu humanidad.
Besos en mejillas que se colorean
sueños que se postergan, se van diluyendo
prejuicios verdugos, traición al ser
corazón cobarde, testigo mudo
pero no ciego.
Y en el fondo del alma amordazada
una voz, clara
grita y lucha por separar labios oxidados
para susurrarte muy despacito
sentimientos tantas veces saboreados:
¡Te amo, ahora, siempre!
Amor mío, amiga.
Buenos Aires (mirando por la ventana pasar la vida, sintiendo su roce indiferente pero con miedo a arriesgar)
08 mayo, 2006
Un Vaso a medias vacío

Israel se olvida de la sangre que sigue saliendo de sus heridas por un tiempo, para elevar al cielo su mirada e interceder por Jorge León Escudero (Lucas S.), rogando a Dios para que lo guarde y se apiade de su alma.
Israel espera en lo más profundo que el alma de este hombre haya partido por voluntad de una mano más hábil que la suya, una mano inmortal, Misericordiosa y Justa que ve el dolor y lo toma para recompensar al sufriente y regalarle el consuelo imperecedero.
Israel se estremece al pensar en que no fue así, y que algún miembro nervioso, de dedos inseguros y de palmas sudorosas e insensibles, llevó a cabo un homicidio y apagó la vela de J.
Así oraba Israel:
Buenos Aires (con el corazón conmocionado por lo ocurrido en España con J.)Alma en pena,
voluntad discapacitada cinco veces
recuerdos de una mano creativa,
despojos de un hombre que fue
pero que todavía ERA antes del tránsito.
Saldos y retazos de sueños destilados
que quedaron inmóviles en 4 ruedas
ojos impotentes y lágrimas mudas
necesidad de una mano insensible, inhumana
plegarias desesperadas de un combatiente
que sopló con labios secos
la vela de la esperanza.
León que cesó de rugir sus pesares.
Escudero que bajó la guardia y soltó su escudo
voluntad por fin cumplida,
suspiro por última vez y al fin,
el dolor cede su lugar a la paz...
y J. recuesta su cabeza,
en compañía de un vaso
a medias vacío.
01 mayo, 2006
Amor ¿por qué cuestas tanto?

la voz permanece fría,
sin dar ningún indicio
de la telaraña de sentimientos,
entretejida a la sombra
de un recuerdo, voz dulce
mirada tierna
amor imposible?
Amistad, ¿y eso acaso
no puede transformarse en suspiro
en abrazos más largos
hasta no distinguir el límite
de donde empieza el alma de uno
y dónde termina el deseo del otro?
O mudarse en un beso
esmerado, sutil
sin pausas, sin prisas
pétalos suaves, rocío virgen.
O dedicar un segundo a contemplarnos
y poder dar gracias al cielo por tenernos
no sólo en las buenas y en las malas
sino en la salud como en la enfermedad.
Vernos ni siquiera de a ratos
y que con eso baste
para soportar toda una semana
del baldío cotidiano.
Conversar con el alma en las manos
y arrullarnos en sonrisas inocentes
y con la voz endulzada
pronunciar su nombre
susurrar sin miedo un sueño
hijo de un capricho recíproco.
Reflejo de una existencia pálida
insulso presente... ¿futuro?
ojalá tuviera siquiera
Buenos Aires, 1º de mayo (aunque descanse el Trabajador, el corazón no da tregua)
26 abril, 2006
14 razones para pedir perdón
Así que les pido que me tengan paciencia y agradezco a todos los que aportan su sabiduría y comparten sus ganas de cabalgar, siempre bien alto, en este lugar que se ha convertido en un remanso en una vida tal vez arrebatada, turbulenta y bastante ruidosa.
Les dejo una poesía de Mario Benedetti. Los sigo leyendo.

A veces el silencio
pero otras veces es
11 abril, 2006
Huerto en vela, corazones vencidos... sueño (1º misterio)

Alguien partió el pan
y se repartió todo
otro no puede mojar ni las migas
porque manosea monedas
doradas de codicia
corroídas de traición.
Hora de angustia
escalofrío helado, costado palpitante
cráneo que intuye espinas
manos que presienten vacío.
El Inocente se retira,
saciados todos por la Cena
pero un sabor amargo, sin embargo
es inevitable.
Motín a la razón
palabras que se encarnan,
coma por coma
historia que se cumple:
el Maestro, desvelado,
duermen los amigos.
El sueño se ríe del perseverante,
el temor, desnudo, corre sin rumbo
atropellando sin escrúpulos
a quienes se le cruzan
La eternidad se estremece,
la serpiente se burla del Manso
la savia se confunde con el sudor
y el rostro se surca de rojo:
es el Cristo,
su Cáliz se vacía…
La humanidad toda se adormece
un guardia afila su espada
mientras la luna se cubre de luto
y docenas de antorchas escudriñan.
Un ejército de Ángeles observa
desde la impotencia de su inmortalidad
viendo a la pureza gemir
desangrarse la Belleza,
¡orar: lo único que resta!
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Beso, cuerdas, prendimiento... cordero camino al matadero (2º parte)

El silencio se derrumba
la divinidad es ultrajada
espadas y palos sedientos
de miembros dóciles,
pecados verdugos, hombros vencidos,
la ceguera clama entre dientes
“¡Muerte al blasfemo!”
Labios secos, corazón vendido
perjurio que se encarna
y se solidifica en el rostro amigo,
oscuros deseos,
respiración agitada
amigo de mirada torva
¿“Amigo”?
¿así entregas a tu Maestro
y firmas con tu sangre mugrienta?
Peñascos testigos de carne inocente,
cuerdas fundidas con piel,
pies devorados por la paciencia inclemente
espalda que se estrecha
torso que recibe siete dedos...
o colas.
Sangre que trasciende en la tierra, huellas
madre que recoge hasta la última gota
confusión, titubeos, tinieblas
mar de llanto y de dientes, rechinar.
El sol no se atreve a asomarse
un gallo delata al cobarde
y una Mujer golpea su pecho en silencio
herido de muerte, atravesado por mil espadas
y puñales de todos los tiempos.
Es el Cordero que con sus muñecas soldadas
levanta su frente y resigna su Nombre
mientras Israel rasga sus vestidos
porque su opulencia tirita
y a latigazos pretende
flagelar a la Verdad
y hacer callar a las piedras.
Buenos Aires (viendo a la Magdalena llorar sobre un charco rojo)
08 abril, 2006
Corazón anestesiado

Su pequeño gran problema
Tiene miedo, sí
Se ha encariñado con su máscara
¿Por qué es tan terco, Israel
No lo deja ser,
¿Por qué le hace tanto caso
Sí, está encadenado,
Buenos Aires (esperando que Israel se despierte de su siesta, con ganas de salir a cabalgar)
04 abril, 2006
La vida con ojos negros

lamentos entrecortados
gemidos monótonos, alicaídos.
Traje oscuro
alas inútiles
patas ágiles,
para huir,
y deleite nocturno,
soledad.
Pirata de charcos
¿a quién engaña?
¿Acaso vio el sol
apagarse entre las olas?
¿O tal vez acalló su alma
para escuchar el viento, desconsolado
acariciando un jazmín marchito?
¿Escribió, quizás, un poema
en el silencio, desde una cima
en el lomo de una roca lisa
mientras montaba nubes?
Ni siquiera soñó sobre la arena
mirando errar al mar
sonriendo a orillas de las estrellas,
mientras el agua salada
autorizaba otra oportunidad.
¿O tal vez le rogó a la luna
permanecer en este mundo, más allá
de un recuerdo efímero, noche solitaria
y trascender la fotografía
de una tumba sin nombre ni flores?
No conoce la ciudad dorada,
ni comprende estas palabras
sin vencimiento.
Jamás le trajo la brisa
suaves susurros
escritos con el rocío
y firmados con el perfume
de un recuerdo tibio.
No, la vida no es supervivencia
canto apresurado, huídas
tampoco es silencio, lágrimas estancadas
melancolía hecha salmo
existencia nocturna,
solitaria agonía.
Es gemela de la nieve:
blanca, pura, inmaculada,
regalo del cielo
y a la vez pálida, fría, mortal abrigo.

Enceguece con su brillo,
sonroja las mejillas
es avalancha que arrastra
a la voz que grita en la cúspide
y lo sepulta en el silencio del olvido.
Es fiesta, alegría diurna
es vela encendida
esperanza
viva.
Buenos Aires (escrito en una noche fría, reescrito de día)




